Fast Fast Forward

El seguro para emisiones de valores, la soluciĆ³n aseguradora para la salida a Bolsa de las empresas espaƱolas

El Seguro 500

By , Financial Lines Senior Underwriter

En 2015, un total de 24 sociedades españolas decidieron salir a Bolsa. Mediante este proceso, los propietarios ponen a la venta la totalidad o una parte de las acciones de sus empresas que pasan a cotizar en Bolsa.

La entrada de estas compañías en el mercado bursátil es un eficaz medio de captación de los recursos necesarios para financiar el crecimiento y la expansión de una empresa, y de hecho algunas de las razones principales por las que una compañía decide adentrarse en el parqué en lugar de endeudarse, es precisamente la ventaja que ello supone al permitir obtener esos recursos financieros a un menor coste, capitalizar la compañía de manera rápida y optimizar la estructura financiera de la misma. Por añadidura, si el proceso resulta exitoso, supondrá un notable aumento de visibilidad en los medios de comunicación, publicidad que afectará no sólo a sus productos y servicios sino también a las decisiones de su consejo de administración.

A modo de esquema simplificado, una salida a Bolsa consta de tres fases principales: el diseño de la operación, la ejecución y el posterior seguimiento. Estas tres etapas cuentan con una serie de requerimientos administrativos y tramites que toda sociedad que quiera abrirse paso en los mercados de valores deberá atender. Solo así, el proceso se llevará a cabo de forma efectiva.

La
redacción del folleto de la oferta pública de acciones, un paso clave no exento de riesgos

Cuando la salida a Bolsa de una empresa es aprobada por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la empresa comenzará a preparar el folleto informativo de carácter público en el que se basan los posibles inversores para adquirir o no las acciones que se ponen a su disposición. Dicho documento, que suele tener más de 250 páginas, requiere un gran trabajo de recopilación, síntesis y redacción por parte de la compañía, conjuntamente con sus colaboradores externos (habitualmente, despachos de abogados, consultores financieros, bancos y otros). En este folleto deben hacerse constar determinados detalles concretos de la operación tales como la descripción de la empresa, su información financiera y sus factores de riesgo, previsiones o estimaciones de beneficios. Además, como sirve para atraer a los inversores potenciales se exige que sea claro, conciso y transparente.

Una vez que la sociedad ha emitido el folleto para su salida a bolsa, comienza la búsqueda de compradores ya sea a nivel nacional y/o internacional. Los responsables de la empresa realizan una serie de presentaciones, conocidas en el sector como
roadshows, explicando a quienes pueden ser sus futuros accionistas por qué es una buena oportunidad para ellos invertir en su compañía. El equipo de la empresa que prepara los roadshows debe vender lo mejor posible las características y la salida a Bolsa de su compañía pero siempre utilizando datos reales y contrastados. 

Tomemos como base el caso hipotético de una compañía que, tras lograr atraer la atención de los inversores, culmina el proceso y da luz verde a su salida a Bolsa pero de forma imprevisible, ésta no tiene la recepción esperada en el mercado: Como consecuencia aquellos que invirtieron su capital se muestran descontentos con el resultado pasado cierto tiempo y, muy probablemente, en ese momento comenzarán a plantearse una serie de preguntas y cuestiones de diversa índole que podrían desembocar en el inicio de reclamaciones frente a la compañía, siendo las más comunes aquellas que derivan de fallos u omisiones en la redacción o el contenido del folleto informativo de la oferta pública de acciones en que los accionistas se basaron para adoptar la decisión de invertir en dicha empresa.

Ante esta situación, la industria aseguradora ofrece el seguro de Responsabilidad Derivada de Folletos Informativos. El principal objetivo de este seguro es mantener indemne a la entidad emisora del folleto de la oferta pública de acciones frente a la posible reclamación de inversores derivada de un error, omisión o inexactitud en el proceso de redacción del documento. Así, tanto la responsabilidad de los consejeros y directivos como la de cualquier otro empleado que participe en la operación de salida a Bolsa de la compañía estaría protegida.

Y es que no puede obviarse que en el contexto actual las empresas, junto a sus administradores y directivos, operan en un entorno regulatorio y jurídico muy complejo. Por todo ello, contar con coberturas específicas como ésta resulta fundamental para que todo el equipo pueda enfocarse en sus objetivos empresariales, dejando en manos de los profesionales de este sector asegurador la gestión de sus riesgos.

Más oportunidades, menos incertidumbre

El seguro de Responsabilidad Derivada de Folletos Informativos es, por tanto, una solución específica para la salida al parqué de una empresa. Por ello, cuenta con características propias, como el hecho de que sus pólizas son plurianuales, esto es, tiene en cuenta que el periodo de posibles reclamaciones de los inversores ante una salida a Bolsa es de varios años, de forma que una de las principales ventajas de contratar este tipo de seguros es que el periodo de riesgo estaría cubierto por una sola póliza.

De hecho, la póliza de Responsabilidad Derivada de Folletos Informativos cuenta con una cobertura más extensa y específica: este seguro no cubre únicamente a la empresa emisora ante posibles reclamaciones de terceros por su folleto informativo o información expuesta durante los
roadshows, sino que también pueden llegar a estar incluidas en la póliza la cobertura para el accionista oferente  o incluso a la entidad suscriptora  designada en el folleto informativo.

Ahora bien, en este punto debemos subrayar que los gerentes de riesgos de las empresas que puedan estar interesados en esta solución aseguradora no deben confundirla con el seguro de Responsabilidad Civil de Administradores y Directivos (seguro de D&O, siglas inglesas de Directors & Officers) que responde frente a aquellas reclamaciones relacionadas con la gestión de la empresa. Ambos seguros no son sustitutivos, más bien al contrario, se trata de soluciones complementarias pues cubren situaciones de riesgo diferentes pero que, no sólo no es extraño sino que será lo habitual, se producen simultáneamente durante la vida empresarial.

Las perspectivas para el resto del año 2016 son moderadamente optimistas y se espera un incremento del número de empresas españolas que decidan salir a Bolsa en los próximos meses. Por ello es importante que nosotros, las compañías aseguradoras, podamos ofrecer una solución específica para ayudarles a detectar y cubrir adecuadamente sus riesgos y satisfacer así las nuevas necesidades de protección para estas empresas y sus equipos directivos.

Publicado en el Boletín Diario de Seguros.

Copyright 1996-2017  XL Group Ltd All Rights Reserved

XL uses two forms of cookies on this site:

  1. to enable the site to operate and retain any preferences you set; and
  2. for analytics to make the site more relevant and easy to use.

These cookies do not collect personal information. For more information about our cookie usage, please click here. To comply with EU privacy laws you must consent to our use of cookies.

By using this site, you agree that we can place these types of cookies on your device. If you choose to change your cookie settings you will be presented with this message the next time you visit.